Pequeño miedo lo invade, ante tu seducción. La furia del frío por "la parte que le toca". De todos modos, él embriaga su obsesión y lo detiene.
El no deja de amarte ¡mar de sus temores! tratará de no ahogarse, pero si tú quisieras
y si ellos...
¡mar de sus hermanos!
Envidias a la tierra que lo ha concebido
pero aún así, sabes que si él pudiera haber elegido...
¡mar testigo del miedo!
de que lo lleves contigo,
y conmigo,
a conocer la fina línea,
el secreto de tus movimientos
y el frío de tus venas.
1 golpes en la cabeza:
es hermoso esto...e inexplicable
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