viernes, enero 21, 2011

Para un pescador

Viento que busca el tiempo
almacenado en tu cuerpo
invade tus orificios.

¡Es él, tu viento amigo!
que seduce
el calor de tu mujer
tras las cortinas.

Viento que entra sin preguntarte
te rodea y pretende
llevarte.

¡Es él, tu dulce viento!
al que dejas entrar,
a tu casa hecha de mar
decorada de ojos negros.

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